Legal Reset · Estructuración Contractual
Agencia o distribución: el error que cambia quién asume el riesgo
El error más común no es elegir mal: es que el contrato diga una cosa mientras la operación funciona de otra manera.
Se usan como sinónimos en la conversación diaria, pero en el papel no lo son. Firmar un contrato de agencia comercial cuando la operación real es de distribución, o al revés, crea obligaciones que ninguna de las dos partes acordó conscientemente.
Todo se reduce a quién pierde si no se vende
En la distribución, el distribuidor compra el producto y lo revende por su cuenta: si no vende, el que pierde es él. En un contrato de agencia comercial, el agente solo intermedia a cambio de comisión y no asume ese riesgo. Esa diferencia, que parece contable, es la que define después quién es dueño de la cartera de clientes y qué se debe al terminar.
| Criterio | Distribución | Agencia comercial |
|---|---|---|
| Compra el producto | Sí | No |
| Asume el riesgo de reventa | Sí | No |
| Recibe | Margen de reventa | Comisión |
| Dueño de la cartera de clientes, por defecto | El distribuidor | Depende de lo pactado con el principal |
Cuando el papel dice una cosa y la operación hace otra
El error más común no es elegir mal: es que el contrato diga “agencia” mientras la operación funciona como distribución, o viceversa. Ante un conflicto, lo que se analiza es la realidad de la relación, no la etiqueta del documento. Ahí es donde aparecen compensaciones que la empresa nunca presupuestó.
Cómo evitarlo
La pregunta que ordena todo es simple: ¿quién asume el riesgo de que el producto no se venda? Responderla con honestidad, y luego redactar el contrato de agencia comercial o de distribución en consecuencia, evita el conflicto antes de que exista.